EL TRANSPORTE Y LA URBANIZACIÓN

Cuando las áreas urbanas se expanden, alteran el terrero rural, principalmente bosques y tierras de cultivo, con buen suelo, son transformados en desarrollos urbanos, estacionamientos, carreteras, aeropuertos, centros comerciales, perdiéndose ricos suelos.

La expansión de las ciudades genera numerosos y severos problemas en las zonas rurales, éstas son alteradas y desorganizadas por la urbanización. Los servicios locales de escuelas, hospitales, redes de agua y de electricidad, drenaje, vigilancia y otros, son sobrepasados.

El crecimiento urbano, no controlado y controlado, reduce la biodiversidad en nombre del crecimiento económico, fomentando el sistema de producción-consumo-desperdicio.

Las formas de movilidad que tienen los habitantes de las zonas urbanas tienen una relación directa con factores como su realidad socioeconómica, la edad, el género, la actividad a la que se dedican laboralmente o socialmente, entre otros.

Cuando hablamos del transporte es posible que nos refiramos específicamente a la cantidad y tipo de desplazamientos que realizan las personas, omitiendo la capacidad de movilidad que tienen o deberían tener dentro de un determinado grupo.

Es posible que los ancianos, los discapacitados, los pobres tengan una serie de necesidades de desplazamiento que no son satisfechas ni siquiera consideradas dentro de los planes gubernamentales o sociales de una ciudad. No obstante, la calidad de vida de esos grupos se encuentra pendiente de factores como éstos.

Así, considerar el problema del transporte en el acceso y la movilidad del individuo y no en el número de viajes que se realizan, permite considerar en una perspectiva más real las condiciones de vida de los habitantes de una zona urbana.

La crisis económica propia de la globalización, el crecimiento irregular de las ciudades, el difícil acceso a la vivienda y a los servicios públicos, la gran inversión de recursos y tiempo para desplazarse, afectan sensiblemente a los estratos menos desarrollados, a los ancianos, los niños y las mujeres. Todos ellos sufren actualmente una reducción de movilidad que limita sus posibilidades de utilizar la ciudad y por consecuencia, de acceder a un empleo, a una vivienda, a la educación y a la salud.

La movilidad puede ser muy dispar de un país a otro, de una ciudad a otra  y aún, dentro de una misma ciudad. Unas personas pueden disponer de sistemas de transporte colectivo como el metro o los trenes suburbanos, mientras que unos tienen que caminar grandes tramos para poder llegar a tomar un precario transporte.

La movilidad en los países en desarrollo.

A pesar del importante peso que tiene en el desarrollo de los países, los factores históricos, sociales, económicos, políticos y regionales, cuatro factores condicionan la movilidad urbana:

Como sabemos, el siglo XX se caracteriza por el enorme crecimiento de los asentamientos urbanos. De las 21 grandes aglomeraciones del mundo, 16 se encuentran en Latinoamérica, 10 en Asia.

Este desmesurado crecimiento urbano se ha llevado a cabo en muy poco tiempo y en condiciones muy precarias tanto desde el punto de vista económico como el técnico. De 1950 a 1970 el número de ciudades de más de 2 millones de habitantes, pasó de 15 a 36, y de albergar a 48 millones de personas a dar espacio a más de 157 millones (pasar del 7% del total de la población urbana a 12%). En el año 2000 en 117 ciudades se concentran 620 millones de habitantes del mundo, es decir, el 25% de la población urbana total.

Número de vehículos/equipo de transporte (millones)

 

Año

Canadá

México

EUA

 

Vehículos personales

1990

12,981,053

7,089,059

186,234,513

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1995

13,512,653

r 8,210,889

198,022,288

 

1996

13,562,927

8,623,267

202,733,853

 

1997

13,806,140

9,210,965

203,799,159

 

1998

14,220,772

9,996,456

207,048,193

 

1999

e 16,781,253

10,558,218

211,940,853

 

2000

16,861,275

11,294,287

217,052,467

 

2001

17,134,574

12,565,662

226,724,159

 

2002

17,634,969

13,755,165

225,936,138

 

2003

17,898,502

ND

 

 

Estadísticas de Transporte de América del Norte
SIGNOS CONVENCIONALES: e = Dato estimado, N = No existente, ND = Dato no disponible,
p = Dato preliminar, r = Dato revisado

Estos centros urbanos han crecido con una deficiente o inexistente planeación. La falta de control del uso de suelo y el manejo demagógico que se hace de los asentamientos irregulares han permitido que muchos de estos asentamientos crezcan hasta alcanzar dimensiones gigantescas tanto por el territorio que abarcan como por la cantidad de personas que albergan, sin que haya la más mínima preocupación por las condiciones de vida y menos aún, por el impacto ambiental que producen.

Una de las situaciones que empeora los sistemas de movilidad es la alta concentración de espacios y recursos para el transporte individual en menoscabo del colectivo.

La disponibilidad de metro, trenes urbanos y suburbanos o tranvías citadinos favorecen la movilidad colectiva disminuyendo la densificación de los asentamientos, como ocurre en Europa y Japón. En otras, la preocupación por facilitar la movilidad individual lleva a la construcción de autopistas y ejes viales que conducen al aumento de la densidad en los asentamientos, produciendo aglomeraciones y grandes atascos o embotellamientos frecuentemente.


En los países en desarrollo, las ciudades crecen sin que haya un sistema de movilidad que crezca al mismo paso. A pesar de que la mayoría utiliza medios colectivos de transporte, los recursos y acciones no se centran en ampliar y mejorar esos sistemas.

La centralización de actividades en el núcleo de las ciudades contribuye a la ineficiencia de los sistemas de movilidad. Si bien este rasgo puede corresponder al desarrollo clásico de las ciudades europeas, en el caso de las grandes urbes, la alta densidad de las ciudades resulta incompatible con esta circunstancia.

La concentración de actividades en el centro de la ciudad tiene consecuencias tales como: la concentración de ofertas de empleo, de centros escolares o de comercio. Esto redunda en que los habitantes tienen que emplear un número de horas creciente tan sólo para poder ir de la casa al trabajo.
Se puede observar además, que la población de los estratos altos se encuentra más cerca de los centros de actividad, donde el suelo es más caro, los estratos medios se localizan en áreas periféricas. En ambas zonas tienen una mejor calidad espacial ambiental y de paisaje, que las de las clases populares que habitan en la periferia, apartados y remotos, donde el suelo urbano es más barato.

Esta diversificación condicionada por la capacidad económica no se limita a la disponibilidad de mejores suelos y la distancia respecto al centro sino que se refleja en la diferente posibilidad de acceder a una infraestructura, en la que se encuentra el sistema de movilidad. Las periferias no sólo están más lejos sino que es más difícil y lento llegar a ellas. Así, se crean grandes diferencias entre sectores de la sociedad, unos poseen prácticamente todo mientras que otros carecen hasta de lo más indispensable, sobre todo cuando se trata de infraestructura y movilidad.

En regiones de Asia, África y Latinoamérica, el transporte colectivo se concentra en las ciudades contribuyendo al aumento de la contaminación, las aglomeraciones y los accidentes, así como una  gran demanda de tiempo y dinero tan sólo en la transportación.

Vehículos comerciales de carga

1990

176,368

2,982,081

6,195,876

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1995

181,568

r 3,629,089

6,719,421

1996

r 206,312

3,674,191

7,012,615

1997

206,616

3,907,278

7,083,326

1998

209,678

4,103,720

7,732,270

1999

e 562,719

4,365,966

7,791,426

2000

490,000

5,008,541

8,022,649

2001

536,522

5,497,046

7,857,674

2002

559,345

5,992,134

7,927,280

2003

589,001

ND

 

Estadísticas de Transporte de América del Norte
SIGNOS CONVENCIONALES: e = Dato estimado, N = No existente, ND = Dato no disponible, p = Dato preliminar, r = Dato revisado

Los estratos altos tienen un nivel de movilidad mayor, en muchas ciudades es de 3 a 5 veces mayor que el de las zonas marginadas. La disponibilidad, por ejemplo, de un automóvil o motocicleta hace que el número de personas que se movilizan en una familia sea mayor que en aquellas donde no hay estos recursos y la lejanía del transporte colectivo es mayor.
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Al hablar de género, también hay diferencias. Una gran parte de las mujeres activas económicamente, realizan sus actividades dentro de la casa o cerca de ella.
Menor movilidad significa en la mayoría de los casos, menor acceso al empleo, a la oferta habitacional, a la educación, a la salud y a la recreación.

El aumento del transporte no motorizado.

La baja disponibilidad de acceso a desplazamientos motorizados hace que en las comunidades aumente el desplazamiento a pie. En la mayoría de las ciudades africanas, la mitad de los desplazamientos es así. En la India entre un 50 y un 80% de los desplazamientos se hacen en pedales, situación que está aumentando en otras regiones como Bogotá donde disminuyó el transporte motorizado de 90.2 a 77.5 entre los años 1985 y 1995 y aumentó el no motorizado de 9.8 a 17.1%.

Uno de los obstáculos más importantes para el incremento de la movilidad no motorizada está relacionado con la inseguridad, la falta de infraestructura además de las grandes distancias.

Sin resultados alentadores, en muchas ciudades de países en desarrollo se ha tratado de incentivar el uso de sistemas no motorizados sin la preocupación de generar mejores condiciones para ello. La creación de ciclopistas parece ofrecer una buena alternativa tanto al transporte como a la salud y el cuidado del ambiente, sin embargo la posibilidad real de utilizarlas no está aún al alcance.En algunos lugares, la experiencia muestra que el aumento del uso de la bicicleta es sólo un paso hacia la motorización.

Las transformaciones urbanas y la movilidad

El modelo colonial en Latinoamérica compacto y peatonal, fue reemplazado por el modelo lineal orientado por el tranvía que a su vez se transformó en el modelo radial, atomizado, donde domina el autobús. Así, la mayoría de las ciudades de la región han adoptado un modelo carente de infraestructura, con un excesivo uso de automóvil y con el funcionamiento muy deficiente de los colectivos.

 

AÑO

CANADÁ

MÉXICO

EUA

Motocicletas

1990

359,015

249,722

4,259,462

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1995

320,381

r 137,002

3,897,191

1996

311,781

186,358

3,871,599

1997

319,183

188,365

3,826,373

1998

333,502

235,211

3,879,450

1999

e 311,275

277,150

4,152,433

2000

311,275

309,050

4,346,068

2001

318,330

296,054

4,903,056

2002

350,088

384,842

5,004,156

2003

373,362

ND

 

Estadísticas de Transporte de América del Norte
SIGNOS CONVENCIONALES: e = Dato estimado, N = No existente, ND = Dato no disponible, p = Dato preliminar, r = Dato revisado

Esta situación generalmente es el resultado de una deficiencia capacidad de los gobiernos para administrar, organizar, controlar y dirigir el transporte así como el deficiente desarrollo técnico y artesanal de los prestadores de servicios para ofrecer mejores medios de transporte.

El control casi absoluto de los medios de transporte en estas ciudades, está centralizado en pequeños grupos que organizados en cooperativas, sindicatos o compañías, se presentan como la única alternativa.

Pocas ciudades latinoamericanas han destacado en este tema. Por mucho tiempo, la ciudad de Curitiba en Brasil tenía el mejor sistema de transporte, hoy hay importantes esfuerzos en Bogotá, y unos cuantos sitios más, que han pasado de la crisis del transporte a una situación más prometedora.

En Bogotá se han recuperado actualmente muchos espacios para el desplazamiento peatonal, con andenes y parques. Han construido una infraestructura vial con ciclopista con una inversión de más de 46 millones de dólares. Han introducido un sistema de movilidad colectiva, el Transmilenio, que consta de carriles exclusivos, camiones articulados y paradas fijas, fruto de la inversión tanto pública como privada. Este recurso ha logrado agilizar el tránsito en horas pico, disminuir el tiempo de desplazamiento y se ha sacado de la circulación en la zona más del 40% del transporte vehicular que ocasionaba los embotellamientos.

Junto con el desarrollo de infraestructuras, las grandes ciudades enfrentan el problema del cambio cultural de sus habitantes que redunda en gran medida para disponer de mejores medios de movilidad. Un cambio de actitud tanto del peatón como del chofer, una nueva forma de utilizar los medios de transporte, mayor responsabilidad y cumplimiento de las normas, redunda de inmediato también, en una mejor calidad en la movilidad.

El sistema Transmilenio en Bogotá, ha contemplado una serie de cambios para lograr una importante transformación ética y cultural tanto de los usuarios como en los prestadores del servicio, de manera que los habitantes puedan irse apropiando de su ciudad y hacer de ella un mejor lugar para vivir y disfrutar.

La movilidad en las ciudades es un indicador de la dinámica urbana, en la medida que forma parte del conjunto de los servicios públicos y de las  actividades indispensables para el desarrollo.  Cuando la movilidad se afecta, el funcionamiento y la productividad de la ciudad se ve alterada.

Índice de motorización por entidad federativa, 1980-2002

Entidad federativa

1980

1990

1995

2000

2001

2002

Aguascalientes

106

147

182

210

231

245

Baja California a

295

327

300

303

337

369

Baja California Sur

196

228

278

437

460

505

Campeche

52

124

136

107

112

124

Coahuila de Zaragoza a

96

179

150

145

205

257

Colima

142

252

149

135

202

220

Chiapas

27

42

42

57

57

61

Chihuahua a

136

227

233

266

304

308

Distrito Federal

212

277

327

396

391

406

Durango

64

98

129

114

157

157

Guanajuato

52

72

104

129

141

156

Guerrero

28

46

87

112

106

119

Hidalgo

46

75

114

163

185

202

Jalisco

79

127

170

206

210

254

México

42

95

46

97

99

85

Michoacán de Ocampo

46

79

110

172

178

197

Morelos

113

175

147

142

101

120

Nayarit

47

78

99

128

143

165

Nuevo León

105

153

187

249

288

311

Oaxaca

29

37

38

54

61

75

Puebla

59

86

83

103

110

113

Querétaro de Arteaga

57

87

113

164

181

199

Quintana Roo

74

102

100

162

152

128

San Luis Potosí

48

74

100

144

172

186

Sinaloa

60

114

144

152

198

215

Sonora a

117

164

70

232

246

282

Tabasco

33

68

110

99

106

110

Tamaulipas a

128

196

190

267

297

373

Tlaxcala

42

85

66

101

101

112

Veracruz de Ignacio de la Llave

42

69

59

89

94

102

Yucatán

72

108

103

129

140

154

Zacatecas

30

112

138

197

238

247

NOTA:

El índice de motorización es el número de vehículos de motor registrados en circulación por cada 1000 habitantes.

      a

Incluye vehículos fronterizos.

FUENTE: 

INEGI. Dirección de Estadísticas de Recursos Naturales y Medio Ambiente con base en: Dirección de Estadísticas Económicas. Vehículos de motor registrados en circulación (con base en cifras de los gobiernos de los estados), Censo de Población y Vivienda 1980-2000. CONAPO. Proyecciones de la población de México para los años 2001 y 2002.

  Para poder establecer la mejor infraestructura para la movilidad, debe considerarse en la planificación, organización y gestión, los avances tecnológicos, las implicaciones técnicas y políticas y todos aquellos elementos característicos de la población, es decir, tener en cuenta una visión global de la ciudad.