El aislamiento

 

Isla en área inundada
Setos, Montreal  La conversión de bosques en parcelas para cultivo o en áreas de pastizaje han convertido amplias zonas, antes boscosas, en pequeñas secciones que aislan los ecosistemas naturales.

  Como puede verse en la fotografía inferior, amplios campos suizos donde antaño crecían cerrados bosques, han parcializado el terreno para obtener zonas de cultivo y de cría de ganado. El bosque original ha quedado reducido a pequeñas 'manchas' de unos cuantos árboles, cuyo futuro es muy incierto. Tanto la fauna como la flora antes característica de esos bosques ha huído o se ha extinguido y ahora esas pequeñas áreas boscosas (minibosques), están habitados por una escasa diversidad de organismos, con lo que su futuro próximo se ve muy comprometido.
campos alpinos

    Cada vez es más frecuente que los intentos por salvar parte de la naturaleza nos lleven a tomar decisiones desesperadas con la intención de preservar al menos ‘un pedazo’ de esa naturaleza que se nos va de las manos.

    Las reservas ecológicas, los parques, las zonas protegidas y aún los zoológicos son ejemplos de esos esfuerzos.

    No obstante, se ha podido observar después de varios años de investigación, que estas islas no son inmunes a los efectos destructivos del medio ambiente. Cada ecosistema está relacionado íntimamente con su entorno y cuando se le aísla sufre los efectos de la mutilación y el aislamiento.

    Muchas especies al ver reducido su hábitat emigran a otras zonas dejando un vacío en el ecosistema que otras especies que dependen de las que emigran, no pueden llenar y terminan por desaparecer. Así, el ecosistema se va transformando lentamente y sigue los pasos del ambiente al que pertenecía.

    Es cierto que en el planeta la parcelación ha sido un fenómeno frecuente, sin embargo, estos procesos se daban en una escala de tiempo diferente. A menudo, los cambios se daban lentamente o dejaban largos períodos de tiempo en los cuales los ecosistemas se iban adaptando lentamente.

    Cuando un terremoto separaba drásticamente una zona boscosa, pasaba mucho tiempo sin nuevos disturbios, permitiendo que las semillas y esporas viajaran colonizando el ambiente y adaptándose lentamente a la nueva situación.

    Hoy los cambios ocurren más rápidamente y de una manera ininterrumpida, los ecosistemas no tienen tiempo de adaptarse y colonizar las nuevas áreas.
 
 


     Este proceso puede advertirse claramente cuando observamos lo que ocurre cuando se construye una carretera o una vía que cruza por una zona, dividiéndola en dos. Los organismos que antes tenían una interdependencia, al quedar separados van cambiando hasta que el ecosistema se transforma irreversiblemente en otro. Si a la introducción de una nueva vía se suma el asentamiento de nuevas colonias residenciales o fabriles, el cambio será más drástico e irreversible.

    El grado de transformación de una isla o reserva depende directamente de su extensión, así, las zonas pequeñas se deterioran más rápidamente que las extensas.
 


    La conformación de reservas y parques es un paliativo al deterioro ambiental aunque no podrán mantenerse intactas y más tarde terminarán por degradarse llevándose consigo la amplia biodiversidad que albergaban. oso pardo en reserva ecológica

     Conocido el deterioro que ocasiona el aislamiento, en muchos lugares, se intenta conectar mediante 'corredores' las diferentes islas protegidas, de manera que los organismos tengan una mayor probabilidad de adaptación. Bajo la carpeta asfáltica de algunas supercarreteras se han construido túneles o pasos subterráneos a través de los cuales transitan lobos y roedores ampliando así su nicho ecológico. La posibilidad de encontrar agua, alimento y pareja para reproducirse ha aumentado ligeramente con acciones como estas.

    Algunas organizaciones proteccionistas han empezado a comprar áreas que conectan una reserva con otra, posibilitando así el tránsito de los organismos de una a otra. Estas acciones son importantes, sin embargo, es mucho más lo que se debe hacer en poco tiempo para evitar la desaparición de importantes ecosistemas.

    Otras organizaciones se han propuesto reintegrar a los ecosistemas naturales, especies y variedades que fueron expulsadas o erradicadas anteriormente, echando mano de organismos cautivos en reservas y zoológicos, readaptándolas a su entorno natural. La dificultad que implica readaptar a un organismo cuando ha vivido en cautiverio, significa una importante tarea, cuyos resultados no son siempre los mejores. En ocasiones, estos organismos reintroducidos al medio sufren nuevamente de la cacería y la persecusión cuando el entorno humano no ha cambiado o no se ha hecho conciente del problema de desaparición de las especies.

    Los asentamientos humanos irregulares en reservas ecologógicas, son un serio problema prácticamente en todo el mundo, y adquieren especial relevancia en países poco desarrollados. La gente pobre busca habitación y alimento, los grandes consorcios buscan lucrar con la pobreza. Pronto en esas zonas de invasión 'aparecen' los fraccionadores que 'compran' las pareclas para asentar zonas residenciales o industriales y, la reserva desaparece en cuentión de unos años.

    En esos países, conciliar el desarrollo humano con el menor deterioro ambiental posible es un reto de enormes dimensiones. Todos están concientes de que se tiene que proveer a la población creciente de espacios, servicios y recursos. Obtenerlos a costa del deterioro del ambiente puede resolver el problema de inmediato pero esto es casi una ilusión puesto que al destruir el ambiente, las consecuencias llegarán en un corto plazo y la pobreza se verá acentuada sin recursos de los que se pueda echar mano.

    El desarrollo sustentable o sostenible aparece en los discursos políticos de todos los países, sin embargo las acciones que se emprenden parecen sólo satisfacer a los grandes capitales y a organizaciones internacionales que explotan los recursos ganando cantidades inimaginables de dinero, el cual sólo regresa a las comunidades locales como salarios mínimos, cierta cantidad de servicios indispensables y el encarecimiento de la vida. Una vez consumidos los recursos, las transnacionales desaparecen y las comunidades quedan mucho más pobres que lo que estaban, ahora ya no cuentan siquiera con los recursos naturales de los que disponían.

    Son pocos los programas regionales que se desarrollan teniendo en cuenta la potencialidad regional, sus necesidades y el mantenimiento de la región, de manera que permita a los habitantes disfrutar de su entorno, vivir decorosamente y administrar su entorno para sostener este desarrollo en el futuro.