Los hongos son organismos que carecen de pigmentos fotosintéticos y, al no poder llevar a cabo la fotosíntesis, obtienen su alimento mediante la absroción de sustancias orgánicas de su entorno, muchas veces proveniente de materia muerta (insectos y hojas caídas): hongos saprófitos. Algunos otros son parásitos y viven sobre otros organismos.
    Las esporas de los hongos mediante las que se reproducen, se encuentran casi en cualquier lugar, flotan en el aire y, cuando encuentran las condiciones adecuadas, prosperan dando lugar a un nuevo organismo, lo que puede lleva años hasta que la espora encuentra el sitio adecuado.
    Las diferentes especies de hongos se pueden clasificar en seis grandes grupos o Divisiones: Chytridiomycota, Oomycota, Zygomycota, Ascomycota, Basidiomycota y Deuteromycota.
    Entre las especies que pertenecen a la División Basidiomycota  se encuentran las setas que podemos localizar en los lugares húmedos y sombríos de bosques y humedales. Estos organismos adoptan formas curiosas y hasta fantásticas: sombrillas, esferas, láminas…
    Entre las más de 4000 especies que integran este grupo, 30 ó 40 son venenosas, que producen toxinas que pueden ocasionar malestares que pueden llegar a la muerte.
    Tienen un gran significado alimenticio ya que muchas especies son incorporadas a la alimentación en cualquier lugar del mundo.
Su papel en los ecosistemas es relevante y, por ello, su extinción tiene un gran significado.
    La pérdida de humedad, la desaparición de su hábitat natural y la sobreexplotación son algunas de las causas que han puesto en serio peligro a estos organismos.
    A continuación podrás conocer algunas de las especies que corren este riesgo, en nuestro país.

Otras especies...