Antilocarpa
americana 
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El berrendo es uno de los animales más veloces, puede alcanzar hasta
100 km por hora. También es muy ágil y puede saltar hasta
6 m de alto.
A partir
de la Conquista de América, la cacería desmedida,
la sobreexplotación para la obtención de pieles, la destrucción
del hábitat y la invasión de áreas naturales empezó
el declive de esta especie.
En la península de Baja California se han reportado tan sólo
250 ejemplares en 1980 y menos de 175 en 1994.
El deterioro de su hábitat por la conversión de la tierra
para la agricultura, la ganadería y el asentamiento de zonas turísticas.
Los procesos de desertificación que aumentan día a día,
someten a la especie, como a muchas otras, a presiones difóciles
de superar.
La introducción de especies exóticas, por otra parte, ha
generado una fuerte presión para la especie. La competencia por
el alimento con vacas, burros, chivos y caballos los ha puesto en serio
peligro. El establecimiento de amplias zonas ganaderas en el área,
han contribuído a la disminución de la población de
berrendos.
Por otra parte y para aumentar el riesgo, la disponibilidad de nuevas tecnologías
ha permitido que el hombre pueda cazarlos aún desde el aire, en
avioneta y con armas de alto poder, ante lo cual el berendo, con toda su
agilidad y velocidad no puede hacer nada.
Las poblaciones de berrendos que antes cubrían amplias áreas
de nuestro país, hoy se encuentran limitadas a pequeñas zonas,
donde su permanencia es muy frágil ya que los factores que lo afectan
no han cesado y la protección de la especie es poco efectiva.
No obstante, en la reserva de Vizcaíno, existen algunos esfuerzos
para proteger a las crías y reproblar el territorio. Se trata también
de establecer acuerdos con los pobladores de la zona, a partir de que reconozcan
el valor de la especie y cooperen para protegerla tratando que introducir
menos especies exóticas, respetar su hábitat y evitar su
cacería.
Distribución
antigua |
Distribución
actual |
ESPECIES
RARAS
, AMENAZADAS
O BAJO PROTECCIÓN ESPECIAL
O
EN
PELIGRO DE EXTINCIÓN