Las orquídeas son de las plantas más estimadas en todo el mundo debido a la elegante y bella forma que adoptan, así como la deliciosa fragancia que producen y los bellos colores que adoptan.
    Pertenecientes a la famosa familia Orchidaceae, estas plantas habitan en los ambientes tropicales y subtropicales que se extienden a ambos lados del Ecuador, y sólo un número reducido de ellas eligen las zonas templadas o frías. Una gran mayoría vive sobre los árboles (epífitas), sus lugares predilectos para recibir el calor, la luz y el aire húmedo tropical; otras prefieren las rocas semicubiertas de musgo (rupícolas), y otras más son  terrestres, es decir las que prosperan a la sombra de corpulentos árboles y en climas templados.
    Varios son los aspectos de estas curiosas plantas que llaman tanto la atención; mientras unas alcanzan hasta 30 metros de altura, otras miden apenas unos cuantos milímetros. Las flores se agrupan casi siempre en  racimos de dos a 20 y pueden ser blancas, rosadas, lilas, rojas, amarillas, verdes y raramente azules. Aunque  todas las flores tienen una estructura similar, sus diferentes partes (sépalos, pétalos y labelo o labio) cambian mucho de un género a otro. El labelo, que es la parte más atractiva y la más extraña de una flor de orquídea   –dependiendo de la especie o género– puede ser plisado, arrugado, jorobado, etc., y estar pintado de rojo, amarillo o con manchas y rayas combinadas, que al formar una sola unidad con el resto de la flor hace que éstas adquieran fantásticas y muy diversas formas. Trepadas en lo más alto de los árboles las plantas de orquídeas en floración brindan un espectáculo maravilloso pues parecen mariposas gigantes a punto de emprender el vuelo.
    En México, todas las regiones situadas al sur del Trópico de Cáncer, desde las costas del Pacífico y las del Golfo hasta las regiones que rebasan los 3 500 m sobre el nivel del mar en los estados de Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Veracruz y Chiapas albergan la mayor riqueza de orquídeas, aunque todos los estados cuentan por lo menos con una especie.
Aunque el número de especies mexicanas es menor que el de otros países de América tropical (Colombia, Ecuador, Perú, Brasil, etc.), se habla de alrededor de 1110 especies y subespecies, pertenecientes  a 159 géneros. De éstas, 444 especies o subespecies son endémicas (40% del total registrado en el país), lo que convierte a estas plantas  mexicanas, en una de las más ricas en endemismos entre los principales países de América tropical.
    Actualmente, más de 615 especies de orquídeas sufren algún grado de peligro en nuestro país, la causa principal es la pérdida de sus hábitats naturales causada por la destrucción de bosques para abrir paso principalmente a la agricultura.
    Las orquídeas se concentran generalmente en áreas muy específicas, que son importantes por la riqueza y diversidad de sus poblaciones o por sus endemismos. Se estima que en México existen seis áreas muy diversas, con menos de 100,000 ha cada una, localizadas en diferentes regiones florísticas del país, las cuales poseen 50% del total de orquídeas registrado y que representan tan sólo 0.003% del territorio mexicano. Es muy importante identificar y conocer muy bien dichos centros y enfocar hacia ellos los planes de conservación, así como impulsar el cultivo y propagación, especialmente de las especies que por ser de gran interés hortícola en la actualidad cuentan con escasas poblaciones, debido a la colecta inmoderada que han sufrido en el pasado.

    Para conocer algunos de estos bellos especímenes, que se encuentran bajo amenaza, te invitamos a ver la siguiente sección.