![]() |
LAS PLANTAS Y LA LUZ |
| Los vegetales
se distribuyen verticalmente formando estratos, en los cuales se absorbe
o atenúa la luz, limitando su llegada al suelo. Los animales siguen
el patrón que las plantas muestran, formando verdaderas comunidades
que habitan preferentemente en un estrato específico.
Las aves se distribuyen en las áreas más altas, los monos y otros mamíferos prefieren las zonas inferiores de las copas o el sotobosque. En el estrato arbustivo abundan los reptiles, los insectos y los mamíferos menores. En el estrato herbáceo abundan los insectos y toda clase de organismos transformadores o desintegradores de materia orgánica, así como en las capas superficiales del suelo, rico en materia orgánica. |
![]() |
La cubierta de vegetal de bosques y selvas también intercepta la
luz solar. La cantidad de luz solar que alcanza el suelo depende de la
cantidad (densidad o foliar), disposición y tipo de hojas de las
plantas. Estos factores determinan la superficie foliar.
Con base en la estimación de la superficie foliar se puede determinar
el índice de superficie foliar o ISF (superficie foliar existente
por m2 de superficie foliar/m2 de superficie de suelo).
Un índice de superficie foliar de 2 indica que hay dos metros de
superficie foliar por encima de cada metro cuadrado de suelo.
Cuanta mayor superficie foliar hay menor es la penetración de la
luz solar.
![]() |
![]() |
|
|
|
La cantidad de luz que puede penetrar la vegetación es un factor limitante para el desarrollo de los organismos que crecen cerca del suelo.
|
|
|
| BOSQUE TROPICAL LLUVIOSO |
|
| BOSQUE DE CONÍFERAS |
|
| BOSQUE TEMPLADO CADUCIFOLIO |
|
Las variaciones estacionales influyen en la densidad de la superficie foliar. En ecosistemas caducifolios las variaciones pueden ser muy significativas, cuando en invierno los árboles pierden la mayoría de sus hojas.

La capacidad fotosintética de las plantas también puede variar
drásticamente con los cambios estacionales. Si bien, en invierno
la cantidad de luz que alcanza el suelo puede ser mayor al perderse la
cubierta vegetal alta de los árboles caducifolios, las bajas temperaturas
y la escasez de agua pueden ser los factores limitantes que coarten una
mayor actividad fotosintética.
En los ecosistemas naturales, la productividad anual promedio a partir
de la cantidad de radiación solar fotosintéticamente activa,
en función de la temperatura y la cantidad de precipitación
pluvial al año, tiene un comportamiento como el siguiente:

En el territorio nacional podemos localizar, según la distribución y capacidad fotosintética de los vegetales, diferentes áreas de actividad fotosintética (terrestre) y de producción primaria, tal como se muestra en los siguientes esquemas (para aumentar el tamaño de la imagen haz click con el cursor sobre ella):


Las plantas están adaptadas a la cantidad de luz que pueden recibir.
Las plantas de sombra regulan su actividad fotosintética disponiendo
de menores cantidades de enzimas como el rubisco, que intervienen en ese
proceso. Al mismo tiempo, incrementan la producción de clorofilas,
captadoras de luz. La tasa de respiración de estas plantas también
es menor con respecto a las plantas de sol, reduciendo sus demandas metabólicas.
Cuando una planta de sombra se va adaptando lentamente a condiciones de
sol, se conoce como aclimatación, y son muchas las especies que
pueden desarrollar mecanismos adaptativas (correcciones metabólicas
y modificaciones estructurales) para lograrlo. Otras plantas son muy estrictas
en sus requerimientos y no se adaptan a esos cambios.
Las plantas acuáticas corresponden a las plantas que crecen en ambientes
sombríos ya que están adaptadas a bajas intensidades de luz.
El fitoplancton (plantas microscópicas fotosintéticas) está
adaptado a las mayores condiciones de iluminación. Las plantas de
los fondos utilizan menor cantidad de luz. Las plantas rojas se encuentran
a mayor profundidad que las verdes, y las verde-azuladas se localizan a
mayor profundidad.
Las algas pardas que contienen clorofilas y otro pigmento fotosintético:
la fucoxantina, se encuentran en profundidades intermedias.
La distribución de las plantas en relación a la disponibilidad
de radiación luminosa se ve sensiblemente afectada por la transparencia
del agua, que deja pasar mayor o menor cantidad de luz en diferentes niveles.
Las modificaciones estacionales y la latitud en la que se encuentran mares,
lagos y océanos tienen mucho que ver con la capacidad de penetración
de la luz.
![]() |
![]() |
|
|
|
Las plantas han desarrollado algunos mecanismos de defensa contra las radiaciones
ultravioleta que penetran la atmósfera. La barrera
más importante que utilizan es la capa de células epidérmicas
que contienen algunos pigmentos que absorben las radiaciones UV-B dejando
pasar la RFA. Las plantas de las regiones tropicales y alpinas son más
eficientes en este bloqueo ya que constantemente están más
expuestas a ellas que las plantas que crecen en otras latitudes.
Poco se sabe del efecto específico de las radiaciones UV en los
organismos y menos acerca de sus efectos en la vegetación.
Para profundizar en el tema conviene que revises la sección de ozono
y de agujero de ozono, en Contaminación Atmosférica.