Localización de selva húmeda en México SELVA O BOSQUE TROPICAL HÚMEDO

    Para tener una imagen aproximada de las características de este tipo de bosque podemos pensar en la selva amazónica, donde las variaciones estacionales están poco definidas y llueve copiosamente la mayor parte del año.
    La mayor biodiversidad de los bosques se encuentra en este tipo de selva. Algunos investigadores afirman que un área de 10 km2 puede contener más de 1500 especies de plantas con flores y alrededor de 750 especies diferentes de árboles. Contienen además, varios millones de especies de flora y fauna, tal vez el 50% de todas las especies conocidas. Tan sólo de artrópodos, pueden alojar entre un 20 a 25 % de las especies conocidas.
    Importantes extensiones del sur sureste de nuestro país estaban cubiertas de selva o bosque tropical lluvioso. Hoy el deterioro ha reducido este tipo de bosque a pequeñas áreas.
    La estratificación vertical en este tipo de ecosistema está definida principalmente por la altura de los árboles. Los árboles emergentes pueden alcanzar entre 50 y 80 m de altura, y sus amplias copas forman una capa discontinua que sombrea.
    Una capa más baja está formada por árboles generalmente de forma cónica que constituye un estrato continuo de mayor espesor. Esta capa cubre a otra que permanece en penumbra, formada por arbustos, hierbas altas y helechos. Bajo esta capa se encuentra un sustrato rico en humus pero muy delgado ya que la temperatura y la humedad facilitan la labor de descomposición rápida de la materia orgánica, llevada a cabo por los desintegradotes (bacterias, hongos y otro tipo de microorganismos). La circulación geológica de nutrientes es muy acelerada. Suelo
Selva camboyana
    Las raíces de los árboles son poco profundas y más bien crecen horizontalmente sobre el suelo. Muchos árboles forman verdaderas redes de raíces sobre el suelo, que pueden alcanzar los 5 m de altura.

    La estratificación de la vegetación influye en el microclima del bosque. La concentración de CO2 y la humedad relativa del ambiente aumentan conforme descendemos hacia el suelo, y la temperatura y la evaporación disminuyen. La temperatura en las partes bajas suele ser alrededor de 6ºC menor que la que se encuentra en las capas altas.
    La luz que penetra hasta el suelo pude ser de 2 a 4 % de la que irradia las capas superiores.
    Muchas de las plantas que habitan en este tipo de selva se desarrollan trepando sobre los árboles (plantas epífitas) de esta manera obtienen alimento, humedad y alcanzan la luminosidad necesaria. Sus raíces nunca tocan el suelo y obtienen sus nutrientes de los detritus de muchos organismos, y la humedad de los reservorios que se forman en las hojas y los huecos de los árboles sobre los que crecen. Musgos, helechos, líquenes, orquídeas y bromeliáceas son buenos ejemplos de este tipo de organismos.
    Algunas plantas trepadoras estrangulan a su hospedero (lianas y matapalo, por ejemplo), otras viven con ellos de manera simbiótica.
    Los insectívoros, aves y murciélagos se encuentran generalmente en el dosel o capa superior.
    En la bóveda intermedia se localizan los mamíferos rastreadores como las ardillas y todos aquellos mamíferos pequeños que bajan al suelo a buscar insectos, reptiles, o semillas, y una gran variedad de insectos.
    En el suelo se encuentran mamíferos de talla considerable como el tigrillo, el ocelote, el tapir y el leopardo.
    Entre la hojarasca hay una enorme cantidad de insectos, aves insectívoras y pequeños roedores que hacen sus madrigueras bajo el suelo.
    La gran diversidad encontrada en este tipo de ecosistemas se debe principalmente a la presencia de una enorme variedad de microhábitats o micronichos, que albergan a una inmensa gama de organismos.
    Alrededor del 90% de los primates no humanos viven en los bosques tropicales húmedos.
    Este tipo de bosque constituye el ecosistema más productivo de la Tierra. La producción de biomasa anual es muy elevada y la industria de producción forestal que se obtiene de estos bosques es equivalente a la que producen los bosques templados. Sin embargo, la biomasa se encuentra principalmente como materia viva y no como sustrato, ya que los suelos son delgados y la materia orgánica recircula rápidamente. Por esta condición, al tomar áreas de bosque para cultivo permite obtener unas cuantas cosechas y pronto el suelo se empobrece.
 
    En muchas partes del mundo se acostumbra talar y quemar parte de estas selvas (roza y quema), creyendo que el suelo será muy fértil y se podrá aprovechar para la agricultura. Los campesinos logran unas cuantas cosechas y más tarde avanzan sobre la selva, quemando nuevas áreas para volver a sembrar.
Cada año se pierden importantes áreas mediante esta improductiva práctica. La devastación y el abandono hacen que pronto las zonas alteradas sufran el efecto del viento y el agua y los suelos se erosionen irremediablemente.
Roza y quema
    La pérdida del bosque reduce el nicho de muchos animales. Muchos primates se encuentran en peligro de extinción por la desaparición de su hábitat. El mono aullador o saraguato (Allouata sp), el mono araña (Ateles sp) en nuestro país, y muchos otros en el resto del mundo, están en serio peligro de extinción.
    A la deforestación se añade el efecto de la caza furtiva de todo tipo de organismos que viven en este tipo de ecosistemas. La construcción de grandes sistemas de caminos y carreteras acelera la destrucción de los bosques. Cada día se introducen nuevos caminos que alteran el bosque, incitan los asentamientos humanos, promueven la tala y la sobreexplotación, modifican el microclima, aíslan las comunidades naturales y destruyen el hábitat de un número incalculable de especies de plantas y animales
    Se puede considerar que el bosque tropical es el ecosistema que se encuentra en mayor riesgo en todo el mundo y, especialmente en nuestro país.
Para que conozcas algunos de los organismos que se encuentran amenazados o en serio riesgo de extinción, consulta la sección de Organismos en peligro.
    El bosque tropical presta importantes servicios a la biosfera. Gran parte del CO2 es almacenado en su biomasa. La temperatura encuentra en los bosques un ‘colchón amortiguador’, muchas de los principios activos de muchos medicamentos son obtenidos de las especies que habitan en estos ecosistemas, la conservación del suelo es un efecto importante de este tipo de bosques. El ciclo hidrológico no encontraría equilibrio sin su presencia.