| EL
AGUA EN LA NATURALEZA |
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El
ciclo
del agua es
una fase esencial de la vida en la Tierra y consta de dos fases principales,
la terrestre que está relacionada con el transporte y el almacenamiento
de las aguas en la Tierra y en el mar, principalmente en forma líquida
y sólida, y la fase atmosférica que está relacionada
con el transporte del agua en la atmósfera, principalmente en forma
de vapor. Durante el ciclo del agua se presentan diferentes fenómenos
como: la precipitación, evaporación, condensación,
solidificación, fusión, transpiración, destilación,
solubilidad de materia inorgánica y orgánica.
En la Tierra, el
agua se presenta en tres fases, líquida, sólida y vapor,
y está distribuida en cinco reservas interconectadas cuyo conjunto
constituye la hidrosfera. El mar es la más importante de las reservas,
seguida de los depósitos de hielo o de nieve, las aguas terrestres,
la atmósfera y por último la biosfera. El tiempo de permanencia
del agua en cada tipo de reserva se puede calcular a partir de la cantidad
de agua presente en dicha reserva y de su velocidad de acumulación
o de gasto.
El mar contiene
1 350 x 1015 m3 y representa el 97 % del total de
agua de la hidrosfera; los hielos árticos y antárticos 33.6
x 1015 m3 ; la atmósfera 0.013 x 1015
m3. En los continentes el agua se distribuye en distintas reservas,
en los glaciares 25 x 1015 m3, que representa el
1.8 % del total de la hidrosfera; en aguas superficiales 8.4 x 1015
m3 ; en los lagos y ríos 0.2 x 1015 m3
y en la materia viva de la biosfera 0.066 x 1015 m3
. El resto está distribuida casi uniformemente en depósitos
de profundidad cercana a los 800m.
En el ciclo
del agua todo viene del mar y todo vuelve al mar de un modo u otro. El
motor que permite mantener las masas de agua en movimiento entre la tierra,
el mar y la atmósfera es la energía solar. El clima es el
resultado de un equilibrio constantemente reajustado entre el agua, la
atmósfera y la energía del Sol. La abundancia de las precipitaciones,
así como, su influencia sobre el clima y los recursos hidrológicos,
no parece guardar proporción con la cantidad mínima de agua
presente en la atmósfera en un momento determinado.
¿Cómo
se realiza el ciclo del agua?. La energía solar calienta la superficie
del mar y de los continentes provocando el proceso de evaporación
del
agua que se acumula en la atmósfera y por condensación forma
vapor, líquido o cristales de hielo. Luego por la acción
de la gravedad, el agua vuelve al mar o a los continentes en forma de lluvia,
nieve, granizo u otra forma cualquiera de precipitación.
Parte del agua precipitada vuelve a ser evaporada o expulsada por los organismos
vivos. Otra parte corre por la superficie o se infiltra en el suelo para
formar los cuerpos de agua. Éstos vuelven el agua al mar, punto
de partida de nuevo del ciclo por la acción de la energía
solar.
El ciclo hidrológico es un sistema complejo de circulación
ininterrumpida de materia y energía, en continuo y a gran escala,
que transporta el agua en todas sus formas y que ilustra la ley de conservación
de la materia. Aunque no toda el agua del sistema climático participa
constantemente en el ciclo del agua, ya que determinadas cantidades de
agua se acumulan durante períodos en la atmósfera, la biosfera,
la criosfera (en forma de capas de hielo), el mar, los ríos, los
embalses y lagos, y en la litosfera en forma de agua química o físicamente
ligada a los suelos o las rocas.
El
agua es uno de los agentes primordiales de enlace entre los diversos constituyentes
del sistema climático.
Un
aspecto importante del ciclo del agua es el energético. El agua
se presenta en tres fases, sólida, líquida y vapor y las
transiciones entre ellas requieren de grandes cantidades de energía,
los llamados calores latentes en cada cambio de fase.
La
instalación de una red de estaciones aerológicas ha permitido
hacer el estudio cuantitativo del vapor de la hidrosfera y de los movimientos
aéreos del vapor de agua. Sin embargo, ha sido difícil obtener
datos confiables sobre la evaporación, la cantidad de agua almacenada
y las precipitaciones.
Hasta
ahora, la evaluación de la cantidad de agua evaporada es incierta
porque se obtienen cantidades diferentes por la teoría de la difusión
y por la teoría del balance energético. Las medidas de las
precipitaciones marinas son todavía escasas y su interpretación
es difícil.
Tomando
en cuenta todos los procesos de aporte y eliminación de agua en
una región dada, es posible establecer un balance de la distribución
espacial y temporal de las aguas. Se considera que a largo plazo y para
regiones extensas el contenido de las reservas superficiales y subterráneas
es constante. La cantidad de total de agua que permanece en una determinada
región terrestre varía muy poco. Esto significa que la eliminación
del agua de una región por evaporación y por corrientes de
agua es compensada prácticamente por las precipitaciones.
EL AGUA EN LA HIDRÓSFERA. TIEMPO PROMEDIO
DE RENOVACIÓN
|
VOLUMEN
(Km3)
|
%
|
TIEMPO
PROMEDIO DE RENOVACIÓN
|
| MARES
Y OCÉANOS |
1
457 000 000
|
96.811 |
3
100 años
|
| ATMÓSFERA |
15
000
|
0.001 |
16
000 años
|
| CASQUETES
POLARES |
33
380 000
|
2.218 |
9
a 12 días
|
| GLACIARES |
230
000
|
0.015 |
16
000 años
|
| LAGOS
SALADOS |
100
000
|
0.007 |
10
a 100 años
|
| LAGOS
DE AGUA DULCE |
135
000
|
0.009 |
10
a 100 años
|
| RÍOS |
1
500
|
0.0001 |
12
a 20 días
|
| HUMEDADA
DE SUELO |
38
500
|
0.002 |
280
días
|
| AGUA
SUBTERRÁNEA (hasta 1000 m de profundidad |
4
550 000
|
0.302 |
300
años
|
| AGUA
SUBTERRÁNEA (1000 a 2000 m de profundidad) |
9
550 000
|
0.635 |
4
600 años
|
|
El grado
de humedad y la velocidad de los vientos a distintas altitudes son medidos
sistemáticamente por la Organización Meteorológica
Mundial, mediante una red de sondas atmosféricas distribuidas uniformemente
alrededor de la Tierra. El mapa de distribución del contenido en
agua en la atmósfera indica, con algunas excepciones, una disminución
continua de la cantidad de agua precipitable en función de la altitud,
del ecuador a los polos. El vapor de agua no está distribuido uniformemente
en la atmósfera, en las regiones ecuatoriales la cantidad de agua
precipitable llega a ser de 50 kg/m2 y en las zonas subpolares
y polares apenas rebasa los 5 kg/m2. Las diferencias respecto
a la simetría zonal resulta de la influencia de la fisiografía
del globo terráqueo. Es en el hemisferio sur donde son menores estas
diferencias, está ocupado en mayor proporción por los océanos.
La cantidad de agua precipitable es mayor sobre el mar. Por encima de los
continentes, además, la cantidad de agua precipitable depende de
la potografía.
El
contenido de agua en la atmósfera varía en función
de la latitud, de la longitud y de la altitud. El decremento del grado
de humedad en función de la altitud sigue una ley exponencial. Más
del 50 % del vapor de agua atmosférico está confinado dentro
de una latitud de 1 500 m (a una presión de 850 milibar) y más
del 90 % del agua precipitable se encuentra a altitudes inferiores a 5
600 m (a una presión inferior a 500 mb).
Los
procesos de convergencia y divergencia de los flujos de vapor de agua en
la atmósfera influyen en el grado de salinidad de las capas superficiales
de las aguas oceánicas. El grado de salinidad es mayor (37.5 %)
en las zonas de fuerte divergencia (mayor evaporación que precipitación)
en el Atlántico Norte, en cambio en las regiones ecuatoriales de
convergencia (mayor precipitación que evaporación), caracterizadas
por un exceso de agua dulce procedente de las precipitaciones, el agua
es ligeramente menos salada (34.5 %).