El agua como compuesto químico

    Habitualmente se piensa que el agua natural que conocemos es un compuesto químico de fórmula H2O, pero no es así, debido a su  gran capacidad disolvente toda el agua que se encuentra en la naturaleza contiene diferentes cantidades de diversas sustancias en solución y hasta en suspensión, lo que corresponde a una mezcla.
    El agua químicamente pura es un compuesto de fórmula molecular H2O. Como el átomo de oxígeno tiene sólo 2 electrones no apareados, para explicar la formación de la molécula H2O se considera que de la hibridación de los orbitales atómicos 2s y 2p resulta la formación de 2 orbitales híbridos sp3. El traslape de cada uno de los 2 orbitales atómicos híbridos con el orbital 1s1 de un átomo de hidrógeno se forman dos enlaces covalentes que generan la formación de la molécula H2O, y se orientan los 2 orbitales sp3 hacia los vértices de un tetraedro triangular regular y los otros vértices son ocupados por los pares de electrones no compartidos del oxígeno. Esto cumple con el principio de exclusión de Pauli y con la tendencia de los electrones no apareados a separarse lo más posible.
    Experimentalmente se encontró que el ángulo que forman los 2 enlaces covalentes oxígeno-hidrógeno es de 105º y la longitud de enlace oxígeno-hidrógeno es de 0.96 angstroms y se requiere de 118 kcal/mol para romper uno de éstos enlaces covalentes de la molécula H2O. Además, el que el ángulo experimental de enlace sea menor que el esperado teóricamente (109º) se explica como  resultado del efecto de los 2 pares de electrones no compartidos del oxígeno que son muy voluminosos y comprimen el ángulo de enlace hasta los 105º.

    Las fuerzas de repulsión se deben a que los electrones tienden a mantenerse separados al máximo (porque tienen la misma carga) y cuando no están apareados también se repelen (principio de exclusión de Pauli). Además núcleos atómicos de igual carga se repelen mutuamente.
    Las fuerzas de atracción se deben a que los electrones y los núcleos se atraen mutuamente porque tienen carga opuesta, el espín opuesto permite que 2 electrones ocupen la misma región pero manteniéndose alejados lo más posible del resto de los electrones.
    La estructura de una molécula es el resultado neto de la interacción de las fuerzas de atracción y de repulsión (fuerzas intermoleculares), las que se relacionan con las cargas eléctricas y con el espín de los electrones.
    De acuerdo con la definición de ácido y álcali de Brönsted-Lowry, los 2 pares de electrones no compartidos del oxígeno en la molécula H2O le proporciona características alcalinas. Los 2 enlaces covalentes de la molécula H2O son polares porque el átomo de oxígeno es más electronegativo que el de hidrógeno, por lo que esta molécula tiene un momento dipolar electrostático igual a 6.13x10-30 (coulombs)(angstrom), lo que también indica que la molécula H2O no es lineal, H-O-H.
    El agua es un compuesto tan versátil principalmente debido a que el tamaño de su molécula es muy pequeño, a que su molécula es buena donadora de pares de electrones, a que forma puentes de hidrógeno entre sí y con otros compuestos que tengan enlaces como: N-H, O-H y F-H, a que tiene una constante dieléctrica muy grande y a su capacidad para reaccionar con compuestos que forman otros compuestos solubles.
    El agua es, quizá el compuesto químico más importante en las actividades del hombre y también más versátil, ya que como reactivo químico funciona como ácido, álcali, ligando, agente oxidante y agente reductor.

POLARIDAD DEL ENLACE COVALENTE

    Si un enlace covalente está formado por átomos de diferente electronegatividad (tendencia de atraer a los electrones del otro átomo) se dice que es un enlace polar y mientras mayor sea la diferencia de electronegatividad entre los átomos más polar será el enlace resultante.

Orden de la electronegatividad de algunos átomos: F > O > Cl = N > Br > C = H

    Debido a la electronegatividad de los átomos los electrones del enlace no son compartidos con la misma intensidad, por lo que la nube electrónica es más densa en torno a un átomo que al otro. En consecuencia, un extremo del enlace es relativamente positivo (forma un polo positivo, de carga parcial positiva, d+ ) y relativamente negativo (forma un polo negativo, de carga parcial negativa, d-), por lo que se dice que el enlace es polar o posee polaridad.
    Cuando el centro de la carga positiva no coincide con el centro de la carga negativa se dice que la molécula resultante es polar y que forma un dipolo (dos cargas iguales y opuestas separadas por un espacio). Para representar un dipolo se utiliza una flecha que va dirigida del extremo positivo hacia el extremo negativo ( -----> ). La molécula dipolar tiene un momento dipolar (m) que es igual a la magnitud de la carga (e) multiplicada por la distancia entre los centros de las cargas (d), m = e.d,  y se mide en Debyes (D), D = (u.e.s.)(cm).
    La polaridad de los enlaces puede conducir a la polaridad de las moléculas, afectando grandemente a los puntos de fusión, de ebullición y a la solubilidad de los compuestos. También determina el tipo de reacción química que pueda ocurrir en ese enlace e incluso afectar la reactividad de los enlaces cercanos. Por eso se dice que la polaridad de los enlaces químicos está íntimamente relacionada con las propiedades físicas y con las propiedades químicas de las moléculas.
 

COMPORTAMIENTO ANFÓTERO DEL AGUA

    El agua es de carácter básico debido a los pares de electrones no compartidos del oxígeno.
    De acuerdo a la definición de Lowry-Bronsted, la fuerza de un ácido depende de su tendencia a ceder un protón (ion hidrógeno) y la fuerza de una base o hidróxido depende de su tendencia a aceptar un protón. Un ácido es una sustancia donadora de protones y un álcali es una sustancia aceptora de protones. En el agua pura se lleva a cabo una reacción de intercambio de protones que emigran de un par de electrones a otro y se representa con la ecuación química.

H2O   +  H2O <=====> H3O+ + OH-
base 1  ácido 2         ácido 2   base 2

    Debe notarse que las tres especies químicas H2O, H3O+ y OH- son partículas isoeléctricas, que difieren solamente en el número de protones ligados a los pares de electrones en las regiones de valencia de los átomos de oxígeno. Como el agua reacciona con ella misma para formar especies químicas ácidas H3O+ (donador de protones) y especies químicas alcalinas OH- (aceptor de protones) se dice que es un compuesto anfótero (que se comporta como ácido y como álcali).
    El ácido sulfúrico (H2SO4) y el cloruro de hidrógeno (HCl(g)) son ácidos fuertes porque tienden a ceder o liberar un protón y el ion sulfato ácido (HSO-4) y el ion cloruro (Cl-) son hidróxidos débiles porque tienen poca tendencia por aceptar protones.

 H2SO4   +  H2O <=======> H3O+ + HSO4-
 Ácido         Base              Ácido     Base
más fuerte  más fuerte     más débil  más débil
 

 HCl     +     NH3  <======>  NH4+    +    Cl-
 Ácido         Base              Ácido         Base
más fuerte   más fuerte      más débil    más débil

El equilibrio de las dos reacciones anteriores, favorece la formación del ácido y del hidróxido (base o álcali) más débiles.

Fuerza ácida: H2SO4 y HCl > H3O+ > NH4+  > H2O

Fuerza básica: HSO-4 y Cl - < H2O < NH3< OH