FOTOSÍNTESIS¿Se te antoja?. Probablemente en la preparación de este manjar, el cocinero ha utilizado harina, azúcares, proteínas, algo de grasa en forma de mantequilla y una serie de ingredientes que nosotros consumimos para alimentarnos y, por supuesto para "consentirnos".
Pero ¿de dónde vienen esos alimentos?.
Como todo mundo sabe, los únicos capaces de elaborarlos de una manera natural son los organismos autotróficos, capaces de transformar la energía luminosa, las sales minerales, el bióxido de carbono y el agua en azúcares, lípidos y proteínas. Todos los demás organismos -heterótrofos- viven básicamente- a expensas de lo que los vegetales "fabrican".
Nosotros, como los demás heterótrofos, "quemamos" los carbohidratos (principalmente en forma de glucosa) y obtenemos a partir de ellos la energía suficiente para vivir. Esta energía, almacenada en moléculas como el ATP, son los eslabones necesarios para mantenernos vivos y realizar todas las funciones que acostumbramos. Los demás nutrientes llegan a nosotros de manera directa en frutos y tejidos vegetales, o de manera indirecta al comer productos de otros animales en forma de huevos, leche, carne, etc. Estos animales a su vez han obtenido esta materia de los vegetales.
¿Cómo "fabrican" el alimento los autótrofos?
El proceso más común
es la fotosíntesis. Este proceso se realiza en estructuras especializadas
llamadas cloroplastos y que se encuentran principalmente en hojas y partes
verdes, de los vegetales.
Estos
cloroplastos tienen una estructura compleja formada a grandes rasgos por:
estroma y tilacoides o granum. Los tilacoides son estructuras vesiculares
(en forma de bolsas o discos) que contienen en su interior la molécula
de clorofila, responsable de "captar" la energía luminosa (en forma
de fotones), excitarse y, mediante este proceso, liberar energía
que es captada por algunas moléculas como el ADP y el NADP ( que
reaccionan formando ATP y NADPH2). Esta reacciones, que dependen
directamente de la luz pueden ser de dos tipos: fotofosforilación
cíclica y fotofosforilación
acíclica.
La molécula de clorofila es grande y formada por C, O, H y Mg. En general se presenta en dos formas: clorofila A o alfa y clorofila B o beta. Estos pigmentos varían en su composición química (C55H72N4O5Mg y C55H70N4O6Mg respectivamente), se encuentran en proporciones desiguales dentro de las plantas y reaccionan a diferentes longitudes de onda luminosa (420nm la alfa y 663 nm la beta).
Con la energía que se almacena
en las reacciones luminosas de la fotosíntesis y las moléculas
de NADPH2 que se forman ahí, la célula vegetal
puede "fijar" el CO2 atmosférico y formar moléculas
complejas como los azúcares. Estas reacciones no requieren ya de
la intervención de la luz y se realizan en el estroma del cloroplasto,
formando un ciclo conocido como Ciclo
de Calvin-Benson.