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(introducción) |
El aire es uno de los factores determinantes de la vida en la Tierra. Diariamente todos los organismos dependemos de este coctel de gases, nuestros pulmones filtran alrededor de 15 kg de aire atmosférico al día.
En todo momento
de la historia del hombre, éste ha arrojado materiales que pueden
considerarse como contaminantes atmosféricos (humo, vapores y partículas),
sin embargo, es a partir del desarrollo industrial que esta acción
adquiere proporciones considerables, no sólo por la cantidad de
contaminantes
que llegan al aire, sino por la naturaleza y calidad de éstos.

Las principales fuentes de emisión de contaminantes en nuestro medio provienen de:
Emisiones industriales ya sea por la quema de combustibles fósiles (petróleo, carbón, diesel, gasolinas) para realizar los diferentes procesos; por la emisión de productos o desechos químicos volátiles (ácidos, solventes, catalizadores) y; la modificación de las condiciones ambientales (calor y liberación de partículas inertes que modifican la visibilidad y la penetración de la luz). Se considera que se producen más de 70 000 compuestos químicos diferentes que se utilizan tanto en la industria como en otras actividades humanas y que, de manera ineludible, van a parar tarde o temprano a nuestro medio, a nuestra atmósfera, muchos de estos contaminantes producen importantes daños al ambiente y a la salud..
Emisiones por vehículos de motor, que se liberan por la quema de combustibles como el diesel y la gasolina. Este tipo de contaminación es particularmente importante donde hay grandes concentraciones urbanas, sin embargo, sus efectos se empiezan a sentir en cualquier lugar del planeta. Los gases no reconocen fronteras. Entre los principales productos contaminantes se encuentran: el monóxido de carbono, los óxidos de nitrógeno, los óxidos de azufre, el plomo, las partículas sólidas y el ozono.
Contaminación en los hogares, aunque sus proporciones pudieran parecer menores comparadas con las dos fuentes anteriores, los hogares contribuyen: directamente a la contaminación atmosférica a través del uso de sustancias aerosoles (en aspersores de aromatizantes o cosméticos, o en el anticongelante del refrigerador o del sistema de aire acondicionado) que contienen clorofluorocarbonos que dañan la capa de ozono; mediante la quema incompleta de gas; la incineración de basura; o el uso de insecticidas; por supuesto, que el uso irracional del automóvil es una fuente directa de contaminación que afecta sensiblemente el ambiente. De manera indirecta en los hogares se produce contaminación atmosférica al derrochar energía (luz, calentadores, enfriadores, etc) y aumentar con ello la combustión de productos fósiles en termoeléctricas o hidroeléctricas.
Emisiones
producidas por la incineración de basura.
Hace unas cuantas décadas el progreso estaba asociado al deterioro
ambiental. A nadie escandalizaba que el signo del éxito de las ciudades
se representara por la presencia de múltiples fábricas. En
ciertos momentos parece que es un signo del hombre dejar deterioro y basura
para mostrar que es poderoso y que tiene éxito. Nosotros sabemos
que eso debe cambiar. No podemos continuar produciendo diariamente miles
de toneladas de basura en las diferentes ciudades del mundo, que deben
ser manejadas y procesadas con el consiguiente gasto de energía
y producción de contaminantes. Muchos contaminantes
peligrosos
para el ambiente y para la salud son arrojados al ambiente cuando se decide
incinerar la basura en los tiraderos.
El microclima de una determinada región, influye de manera decisiva en la presencia de contaminantes atmosféricos y los efectos que éstos pueden tener. Los vientos, la temperatura y la radiación solar modifican de manera drástica la dispersión de contaminantes y la presencia de reacciones químicas que acentúan o atenúan la contaminación. El viento contribuye a dispersar los contaminantes disminuyendo así su concentración, esparciéndolos en áreas mayores. El aumento de la temperatura acelera ciertas reacciones, que aunadas al efecto luminoso de la radiación solar (reacciones fotoquímicas) hacen más enérgica la reacción de los contaminantes.
En el caso particular
de la Ciudad de México, la contaminación de la ciudad de
México, tiene comportamientos diferentes según la hora del
día, la estación del año y, a veces, el lugar
específico donde se observe. Según los datos reportados
por L. M. Guerra el smog o la neblina contaminante puede presentarse
en dos tipos: el fotoquímico, y el clásico o común.
Ambos se establecen bajo ciertas circunstancias, que podemos apreciar en
el siguiente cuadro.
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BAJA VELOCIDAD DEL VIENTO TEMPERATURA INFERIOR A 0ºC |
BAJA VELOCIDAD DEL VIENTO, TEMPERATURA ALREDEDOR DE 18ºC |
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Por otra parte, en las regiones altamente contaminadas se manifiestan algunos fenómenos atmosféricos muy característicos como: la lluvia ácida, el efecto invernadero y la inversión térmica.
Como sabemos, los contaminantes
atmosféricos amenazan constantemente nuestra salud y, por la complejidad
de las combinaciones que forman y de la forma en que actúan, los
riegos son difíciles de estimar con exactitud.
En la sección
La contaminación
atmosférica y la salud, encontrarás más información.
Es momento de
ver con algo de detalle, algunas de las características de los principales
contaminantes atmosféricos y conocer el efecto más evidente
de ciertos compuestos sobre los seres vivos.