Las zonas de alta concentración de motores de combustión interna son también las zonas de mayor concentración de ozono que se produce al ser 'quemada' de manera defectuosa la gasolina o algún otro hidrocarburo. Así, las zonas donde hay una alta circulación de vehículos como las vías rápidas o los sitios donde el abundante tránsito fluye lentamente alcanzan concentraciones importantes de ozono a nivel del suelo, en ciertas horas del día.
En muchas de estas zonas de alta circulación vehicular se siembran diferentes tipos de vegetales (árboles y plantas ornamentales) que son afectadas seriamente por los gases desprendidos de los escapes de los vehículos. El efecto de estos gases se pueden advertir a simple vista si examinamos con cuidado sus hojas y tallos.
Para investigar el efecto de gases como los óxidos de azufre y el ozono es conveniente elegir algunas zonas de amplia circulación (boulevares, ejes viales, periféricos, salidas a carreteras, centros comerciales, plazas céntricas...) así como algunas zonas de baja o nula circulación a fin de utilizarlas como parámetros de comparación.
Una vez localizadas y elegidas las zonas a estudiar es necesario hacer un mapa de localización y anotar los datos mínimos de ubicación y condiciones generales como: temperatura promedio al día o en horas 'pico', estimación del número de vehículos que circulan ahí (por hora), cercanía de otras fuentes emisoras de contaminantes (fábricas, estaciones de trenes, hornos...), fecha de observación, tipo de zona (urbana, rural).
Después podemos proceder a ubicar la vegetación a estudiar,
en una zona determinada (10m x 10m, por ejemplo, o a lo largo de 100m en
un camellón) según convenga. Localizar la posición
y tipo de planta encontrada (identificada al menos como árbol si
mide más de 1.5 m, arbusto si mide de 50 cm a 1.5 m o matorral o
hierba si es menor de 50 cm, por ejemplo), verificar si tiene flores, semillas
o alguna otra estructura característica.
| Observar a simple
vista y utilizando una lupa y anotar lo observado (tipo y número
de hojas, color, estado general).
Tomar algunas hojas -donde se observe mayor deterioro- y colocarlas dentro de bolsas de plástico poniendo una etiqueta de identificación, numerada de acuerdo al orden en que la planta aparece en el plano de localización. En casa o en el laboratorio de la escuela, observar las hojas recién colectadas y revisar cuidadosamente toda la superficie foliar a fin de localizar las zonas dañadas. Para identificar el posible origen de las lesiones que se observen puedes utilizar los esquemas de la derecha. Observar el número, forma y disposición de los estomas en la hoja es otra forma de obervación de los daños sufridos. La presencia de pequeñas partículas de carbón en forma de hollín se pueden relacionar también con este efecto. A partir de las
observaciones, hacer una estimación general del efecto contaminante
producido.
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En tu reporte
deberás mostrar comparativamente el estado general de la vegetación
de la zona estudiada (B) y la zona de control (A) para fundamentar tus
conclusiones.
Puedes complementar
tus apreciaciones si muestras comparativamente las variaciones en los índices
de contaminantes (IMECA) en las zonas estudiadas. Recuerda que puedes obtener
esos datos si te conectas a: ÍNDICE
METROPOLITANO DE CALIDAD DEL AIRE http://sma.df.gob.mx/imeca/imeca.asp,
del gobierno del D.F.